Los caballos de Hispania, los Fórmula 1 del Imperio

Los caballos de Hispania, los Fórmula 1 del Imperio

Los caballos de Hispania se adquirían para los espectáculos de los grandes circos, incluido el Circo Máximo de Roma. En las afueras de Complutum, al noroeste, se encontraba un importante criadero de caballos que hoy conocemos como la Villa del Val.

Sí, y en buena medida porque autores tan reputados como Plinio el Viejo o Estrabón les dedicaron muchas alabanzas, algo muy valorado en una sociedad que estaba loca por las carreras de cuadrigas. Los caballos de Hispania se adquirían para los espectáculos de los grandes circos, incluido el Circo Máximo de Roma. En las afueras de Complutum, al noroeste, se encontraba un importante criadero de caballos que hoy conocemos como la Villa del Val. Sabemos que su propietario estaba orgulloso de la calidad de sus caballos, porque en su villa se encuentra un espectacular mosaico de un auriga (piloto de carros) con las palmas de la victoria —vamos, que debía estar acostumbrado a alcanzar la pole position con ellos—. Por cierto, la palma, símbolo de la victoria para los aurigas, en poco tiempo empezó a ser utilizado por los cristianos como icono del triunfo ante el martirio.

Curiosidades

¿Dónde había que firmar para ser romano?


¿Qué interés podría tener para los pobladores autóctonos el modo de vida romano? Lo cierto es que la ciudad romana ofrecía numerosas ventajas y comodidades a los que habitaban en ellas, y eso que en un principio no contaban con los privilegios añadidos que suponía la concesión de la ciudadanía romana.
Curiosidades

¿Era Al-Andalús algo más que un cuento de las mil y una noches?


¿Cómo es posible que un señor nacido en territorio musulmán sea santo, viva en el Madrid árabe, y salga a trabajar a un pueblo, este sí, en territorio cristiano? Curioso ¿verdad?, sobre todo si como a nosotros te enseñaron la historia en términos dicotómicos: “o cristianos o musulmanes”.
Curiosidades

¡Víctor!


Aunque en nuestra vida ordinaria el tratamiento de doctor se emplea para referirse solo a los médicos, en realidad es el tratamiento que se debería reservar a aquellos que logran alcanzar el máximo nivel académico del sistema educativo, el doctorado.