¿Por qué los españoles tenemos dos apellidos?

¿Por qué los españoles tenemos dos apellidos?

Algo que sin duda llama la atención sobre los españoles a todos los que no lo son, son nuestros dos apellidos, y además que no estamos dispuestos a renunciar a ninguno de ellos, sea cual sea nuestro estado civil, solteros, casados o viudos.

Cisneros fue el primero que en 1501 establece la obligatoriedad de que cada persona se identificara con nombre y apellidos fijos y no con apodos, o alusiones a su oficio o procedencia. Pues sin esta forma de identificación individual era muy difícil crear una administración moderna y eficiente en términos administrativos, fiscales, militares y de aplicación de la justicia. O para algo infinitamente más sencillo, como saber quién formaba una familia y quién era hijo o hermano de quién. Este formato de registro se convirtió en norma en la única administración general y eficiente que existía en ese momento, la parroquial. Desde entonces todas ellas llevan libros de bautismos, bodas y defunciones. Solamente desde 1870, estos datos fueron recabados y custodiados de forma eficiente por la administración del Estado a través de los registros civiles

Curiosidades

¡Atento al suelo!


Menos llorar y rezar por el difunto, hoy en día la funeraria se encarga de todo. El proceso es tan distante que, al parecer, la muerte de un ser querido, desde el punto de vista psicológico, no se asume hasta pasado más de un mes.
Curiosidades

En Roma también había taquígrafos... que usaban tablillas de cera


¡Lo escrito, escrito está! Los romanos dejaban constancia escrita de las actividades importantes: discursos del senado, actos administrativos y la instrucción de los juicio a cualquier preso romano. Siempre se dejaba constancia de lo que se había dicho en un acta.
Curiosidades

Suelo radiante


¿Creías que era un invento muy moderno, eh? Pues no nos podemos atribuir el mérito los que vivimos en el presente, ¡si es que está (casi) todo inventado y mucho… por los romanos!
Curiosidades

¡No vale ni la bula de Meco!


¿Has oído la frase “No vale ni la bula de Meco” para referirse a algo de lo que es imposible librarse de ninguna manera? Se debe a que los habitantes de Meco, en el siglo XV, recibieron una bula por la que podían saltarse el ayuno impuesto por el Papa, que por aquel entonces había que hacer todos los viernes del año y otros días establecidos. ¿Y a qué se debía esa excepción?