¿Sabías que hace 2.000 años los romanos ya habían descubierto el ‘Fast Food’ y el ‘Take Away’?

¿Sabías que hace 2.000 años los romanos ya habían descubierto el ‘Fast Food’ y el ‘Take Away’?

El fast food fue una costumbre surgida en una ciudad grande como Roma, a la que aterrorizaban los incendios. ¿Y qué tiene eso que ver? Pues que para minimizar el riesgo de incendios dentro de las casas, preferían comer fuera, bien en el restaurante o bien calentando la comida en pequeños hornillos más seguros.

El fast food fue una costumbre surgida en una ciudad grande como Roma, a la que aterrorizaban los incendios. ¿Y qué tiene eso que ver? Pues que para minimizar el riesgo de incendios dentro de las casas, preferían comer fuera, bien en el restaurante o bien calentando la comida en pequeños hornillos más seguros. Y por cierto, hablando de fast food… ¡tenían hasta su particular kétchup! Bueno, igual era más parecido a la salsa de soja, pero el caso es que se llamaba garum y era una salsa con la que se chupaban los dedos en todo el Imperio. Al parecer estaba hecha con vísceras de pescado, y aunque así dicho no suene demasiado apetitoso, resulta que aportaba a la comida un sabor sabroso, algo muy necesario porque hoy sabemos que los romanos apenas utilizaban sal para sazonar sus platos.

Curiosidades

Los caballos de Hispania, los Fórmula 1 del Imperio


Los caballos de Hispania se adquirían para los espectáculos de los grandes circos, incluido el Circo Máximo de Roma. En las afueras de Complutum, al noroeste, se encontraba un importante criadero de caballos que hoy conocemos como la Villa del Val.
Curiosidades

Yo que tú no lo haría, forastero


¿Sabías que la expresión "yo que tú no lo haría, forastero" no nació al sur de Oklahoma City, sino al norte de Burgos City?
Curiosidades

Las termas: el Networking de la época


¿Podría haber un foro sin termas? Te respondo ¿podría haber un entorno empresarial sin campo de golf?
Curiosidades

¡Pleitos tengas y los ganes!


En el más antiguo sistema judicial romano (cuando Roma era solo una pequeña villa de agricultores y ganaderos) establecía un proceso llamado Legis Actione, por el cual las partes implicadas en un juicio debían pronunciar solo unas palabras determinadas por la ley y que no podían cambiarse, pues daban a estas el valor de fórmulas sagradas que no se podían alterar.